• Estudia ingeniería me decían…

    by  • abril 8, 2019 • ALEMANIA, Braunschweig, EUROPA • 0 Comments

    6 min lectura

    Después de 8 años, en Julio de 2017 por fin acabé la carrera de Ingeniería Industrial. ¡Y lo que me costó! Además, durante mis estudios, trabajé durante 5 años unas 20 horas semanales de camarera en bares y restaurantes, iba al gimnasio, vivía sola con mis amigas, salíamos de fiesta, viajábamos por Europa y miles de cosas que ahora no os voy a contar. Porque quiero explicaros mi historia desde que decidí salir a explorar mundo.

    Ese mismo mes, en la empresa donde había realizado las prácticas como Asistente de Project Manager, me contrataron como Ingeniera en el departamento de calidad. Estaba súper contenta y emocionada con toda mi vida en general.

    Después de todo el esfuerzo de mi carrera decidí darme mi capricho y hacer un viaje sola. Me fui a Turín 2 días y luego a Londres. Esa semana, se me abrió la luz al mundo. Al día siguiente de llegar de mi viaje de Londres, anuncié a mis amigas, a mis padres por Whatsapp (porque estaban de crucero) y a todo el mundo, que yo ya había cumplido con mi obligación de acabar la carrera, pero ahora tenía que disfrutar de lo que quería hacer. Tenía que seguir disfrutando de la vida sin dejar de aprender. Sabía que si quería tener en algún momento de mi vida un cargo importante como ingeniera necesitaba aprender si o si inglés, y no en la EOI (que estuve 5 años, 5 horas semanales, también durante la carrera), sino de vivir fuera durante un tiempo para ser capaz de afrontar cualquier situación que se me pudiera presentar, como por ejemplo en reuniones, meetings, visitas a clientes…

    Total, que en agosto me compré mi billete a Londres. Me iría a trabajar de camarera y desde el primer día buscaría trabajo como ingeniera. Estaba dispuesta a coger cualquier trabajo que se me ofreciera como ingeniería. Yo sólo quería trabajar como fuera, para llenarme de experiencias, de sabiduría….  Pero esa misma semana mi empresa me hizo una contraoferta de ofrecerme clases de inglés a cambio de que me quedara y les dije que no, que tenía que irme. Y entonces, me ofrecieron venir a Alemania, que me pagarían el piso y las clases de alemán.

    Figure 1: Braunschweig (Alemania)

    En octubre de 2017 llegué a Braunschweig (un pueblo enano de Alemania), sola y sin saber nada de alemán. Además al ser un pueblo tan pequeño la mayoria de gente no hablaba inglés.  ¡Imaginaros como estaba yo allí!  Por suerte la empresa de nuestros proveedores con la que trabajábamos me acompañaban a todos los sitios, visitas de clientes, traducciones de idioma… Pero igualmente ellos no querían que metiera mucho las narices en sus asuntos y me aburría bastante, porque no tenía casi faena. Al poco de empezar se lo había comentado a mi jefe varias veces, pero como entenderéis no podía decirle que no tenía nada que hacer, porque me despedirian y yo sólo pensaba que haría allí sin trabajo y sin saber nada de alemán. Empecé viviendo en un WG (Piso compartido) de 6 personas que dejé a los 2 meses, porque eso era demasiado estresante para mí. Además, sinceramente, los alemanes con los que me tocó vivir eran muy fríos, hasta el punto de llegar al piso, pasar por delante tuyo y no saludar (Es su forma de vivir).

    Al llegar allí sabía que tenía que aprender alemán, así que me apunte a unos cursos intensivos durante todo un año y me saqué el B2 en noviembre de 2018. El problema fué que mi empresa no se hizo cargo de ellas como me prometió y para pagarlos (Un total de 400€/mes, con cuotas de exámenes y así, me gasté alrededor de 6000€, con mi sueldo de 1500, pagando 600 por el piso + gastos en Alemania que es más cara que España) me tuve que poner a trabajar en otros sitios (a parte del trabajo con mi empresa y las clases de alemán) con los famosos Minijobs, con los que yo estoy encantada aquí en Alemania y ahora os contaré por qué. También tenía yo ganas de trabajar, relacionarme con gente y hacer cosas que me entretuvieran porque en esa ciudad me iba a matar del aburrimiento. Empecé en una cocina en febrero de 2018, que como el cocinero y el otro ayudante hablaban inglés no tuve problema. Estuve 5 meses trabajando allí y estaba contenta, pero el cocinero era amigo mío, se enamoró de mí, y lo acabé dejando para evitar problemas. El segundo Minijob que tuve fue en junio y julio en una Heladería durante 2 meses, pero el jefe era “una rata”, que se quedaba hasta nuestras propinas y así que también lo dejé. Y por último empecé en una discoteca en setiembre y octubre en la que estaba encantada con los jefes, compañeros… Y ahí mi vida dió otro cambio de rumbo.

    Figure 2: Presentación en la Universidad PFH de Göttingen

    Ese mes acababa las clases del B2 de alemán y antes de hacer el C1 quería hacer algo que me entretuviera un poco más. Así que empecé a estudiar el master de General Management, en una universidad privada que está a dos horas en tren de donde vivía y tenía que hacer 3 trasbordos. Con el frío que hacía (¡Y que hace!) decidí mudarme a Hannover (Porque había un tren directo). A parte después de un año en  Braunschweig, quería ir a vivir a una ciudad, porque el pueblo aquel iba a matarme de aburrimiento. A todo esto, como os podéis imaginar, se supone que debía estar trabajando, pero llegué a tal punto de desmotivación que dejé de ir por una semana al trabajo, mi empresa me pilló y me despidió. Era lo que tenían que hacer, pero a mí ya no me importaba porque tampoco se habían portado bien conmigo y no habían cumplido con lo prometido. Además, os explicaré que me hicieron una oferta que era: Volver a Barcelona, para cobrar 1500€, durante 3 años y que estudiara un Master que ni si quiera me interesaba. Lo acepté, pero pidiendo aumento de sueldo de 200-500€ anuales y me lo denegaron. Sé que en España es mucho, pero yo como empleada era muy flexible y daba la posibilidad de viajar, desplazarme, vieron que aprendía cualquier cosa rápido, era súper trabajadora como habéis podido ver… Total, que no hubo acuerdo y me quedé en Braunschweig y como no veía salidas por ningún lado empecé a estudiar el Master con el que os diré que es una de las mejores decisiones que he hecho en mi vida, porque estoy encantada de todo lo que estoy aprendiendo y de haber descubierto cuales son mis verdaderos gustos en la rama de la ingeniería. Me mudé en noviembre de 2018 a Hannover y ese mismo fin de semana empecé a trabajar en una discoteca 15-20 horas semanales.

    Figure 3: Hannover (Alemania)

    Actualmente (febrero 2017) sigo trabajando en otra discoteca de Hannover. De lunes a viernes trabajo en una Start-Up, sobre el desarrollo en el mercado español de un nuevo producto para estudiantes, trabajo viernes y sábado en la discoteca, sábados trabajo en un restaurante (antes de la discoteca) y el 25 empiezo mis clases de alemán para conseguir sacarme el C1.

    En este año y medio, quiero deciros que, viajar y vivir en otros países es una experiencia que sólo te puede enriquecer si te decides a emprenderla. He conocido y compartido mucho tiempo con gente de todo el mundo: India, EEUU, South Corea, Guatemala, Francia, Polonia, Siria, Serbia, Marruecos, Egipto, Angola, Nigeria, Republica Dominicana, Rusia, Brasil, Argentina, Perú, Japón, Filipinas, Turquía… He aprendido un idioma nuevo y mejorado mi nivel de inglés hasta el C1, estoy a mitad de un master, he trabajado en 5 sitios diferentes, me he mudado de casa 3 veces, he viajado a Niza, Malta, Barcelona (2 veces), Andorra, Londres, Berlín, Hamburgo, Bremen… Hice un curso en la Universidad de Madrid Online de jóvenes emprendedores, creé el plan de un bar en Barcelona, volví a jugar a básquet… Y me ha ayudado a seguir creciendo como persona, para pensar en que quiero ser y como quiero ser y en general para enriquecer mi vida. El salir fuera de tu nido, te hace ser más humilde, aprendes a tolerar infinidades de situaciones que en la vida te pararías a pensar que te enfrontarías a ellas, las historias que te explican o que aprendes…. Eso sólo se puede explicar viajando, creo que no existen las palabras adecuadas para describir esta experiencia de VIVIR LA VIDA.

    Gracias a todos J

    “Como podéis ver soy una persona que puede aportar mucha diversidad a una empresa, por el hecho de ser mujer, joven y emprendedora, que, a lo largo de mi vida, porque no sólo en Alemania, he conocido a gente de todo el mundo y tengo mucha facilidad para trabajar con diferentes grupos culturales y en grandes grupos de gente. También se enfrentarme a los problemas y buscarles a todos una solución. Porque como ingeniera aplico la técnica de que, si hay un problema, hay una solución. Además, mi inquietud de seguir aprendiendo, creo que es un aporte fundamental para cualquier empresa que quiera seguir creciendo y evolucionando.

    Si alguien estuviera interesado en contratarme para trabajo/prácticas en verano de Ingeniera Industrial con mi Master de General Management con 4 idiomas a  nivel C1 todos, un salario justo y en Alemania u otro país (Londres, EEUU…) con “My skills of HARD-WORKING and I LEARN FAST” lo aceptaré encantada. Os dejo mi email: belen.minguez.exposito@gmail.com ”

    Belen Mínguez Expósito

    About

    Belen Mínguez es Ingeniera Industrial por la Universitat Politècnica de Catalunya.

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