• Un timbre y dos copas de cava: lucha y visualiza tus sueños

    by  • abril 15, 2018 • ENCONTRAR TRABAJO, PRIMERAS EXPERIENCIAS, REINO UNIDO, SALIDAS PROFESIONALES • 0 Comments

    4 min lectura

    La primavera de 2014,  me pongo a trabajar duro en mi nuevo desembarco en Reino Unido. Me dispongo a ello con las ideas bastante claras: Soy ingeniero en diseño industrial, y me gustaría centrarme en el diseño de producto, con lo cual lo mejor es ir a la capital, Londres, donde se concentran las oportunidades.

    Recién llegado a Londres

    Comienzo trabajando en un Fast food en Notting hill gate, el cual resume muy bien una ex – asistente de manager el día que lo dejo: Notting hell. Tras tres meses y medio allí lo dejo, y comienzo en un italiano en el que por fin me encuentro cómodo trabajando de camarero, mejorando mi inglés y de paso el italiano.

    Mi familia italiana, Cerca de Portobello Road

    En la barra que da contra el cristal de Notting hell, me encuentro con un café, mi portátil y una libreta llena de objetivos, e ideas en forma de un esquema loco,  reflexiono. Han pasado cuatro meses, y a pesar de que mi situación ha mejorado sustancialmente, no he hecho ni una entrevista en UK. En un principio creía que podría volver en navidad, y que para esas fechas ya tendría un trabajo en mi sector, pero ahora, eso me parece bastante irreal. Cambio de planes: Decido dejar de tirar CV. ¿En qué soy realmente bueno? ¿Qué es realmente lo que quiero hacer?

    Lo que quiero es ser diseñador, y para lo que creo que valgo, así que si quiero eso, necesito un portfolio de diseños potente, me lo están pidiendo en todas las ofertas que me interesan, y el mío brilla, por su ausencia. Trabajaré en darle forma a mi portfolio, y desarrollar nuevos diseños que pueda incorporar.

    Definitivamente, no voy a volver en navidad a casa. Miraré mi tatuaje en el pecho, Lloraré si hace falta, pero aguantaré lo que tenga que aguantar, tengo que luchar decididamente por mis objetivos.

     Uno de estos días, a sabiendas del plan, hablo con mi madre via skype en la barra de Notting hell donde solía ir a trabajar en mi portfolio y tirar CVs:

    -Mamá, no volveré a casa por navidad. Hasta que no consiga mi objetivo,  y este trabajando de diseñador industrial, no me verás, y eso será antes de que acabe la primavera, lo prometo.

    Así, me dedique por meses, a trabajar, y los ratos en los que estaba libre, irme a donde mis antiguos compañeros de trabajo me invitaban a café,  a abrir mi portátil y mi libreta trabajando en mis objetivos, metas y sueños.

    Cada lunes, que siempre libraba, llamaba desde allí a mi madre, la animaba, y le repetía algo así:

    -Un día que no te lo esperes, escucharás un timbre, y cuando salgas, verás una botella y dos copas de cava, y a mí con una sonrisa. Entonces sin decir nada, sabrás que lo he conseguido.

    Tras una primera entrevista fallida en febrero, siento que voy por el buen camino, al menos ya hago entrevistas, mi objetivo está cerca.

    El restaurante italiano no funcionaba, y deciden recortarme horas, así que me toca cambiar de nuevo de trabajo. Un español en Holborn.

    A la espera de acabar una imagen por ordenador

    Así, marzo y abril, se convirtieron en meses de trabajo sin cesar, tirando cvs cuando buenamente podía. El trabajo era duro, muchas horas y personal insuficiente por problemas varios, yo mientras seguía en mi dinámica, viendo como la primavera se acercaba a su fin, y podía sentir que mi oportunidad estaba cada vez más cerca. La visualizaba, la veía, me imaginaba ya diseñando, me imaginaba sorprendiendo a mi madre, sorprendiendo a mis antiguos compañeros, esos que me invitaban a café y que se sorprendían de mi empeño.

    Llego Abril, y seguía al pie del cañón. Cansado físicamente, un poco cansado psicológicamente, Pero con convicción inquebrantable en que encontraría la manera de llegar a mis objetivos. Así María, mi compañera de piso a la que le estaré siempre eternamente agradecido, me envía todas las ofertas que ve relacionadas con mi sector.

    Tras semanas agotadoras en las que muchas cosas salen mal, consigo que me den vacaciones y decido ir a ver a mi familia. Es miércoles. Reservo vuelo para jueves,  y acto seguido, chequeo el email, los ojos se me abren de par en par: Desde Marcel Wanders, uno de los estudios de diseño de producto y de interiores más importantes del mundo,  se quiere hacer una entrevista de trabajo a la que opto a una plaza  de prácticas.  La entrevista es en 3h. De repente tengo un chute de adrenalina que me lleva directo a por una tila.

    Marcel Wanders y su Knot chair
    Mondrian Doha hotel By Marcel Wanders Studio

    Me preparo para el skype,  la entrevista es con Amsterdam. Se enciende la pantalla y se ven un interior digno del diseñador, dos entrevistadoras y vistas de todo el centro de la ciudad cuadran la imponente entrevista, si, estoy acojonado.

    Acabo la entrevista por Skype con la conclusión de que no ha ido como debería, no me llamarán. Llega la noche, la paso en el aeropuerto, y pienso en esa promesa que no voy cumplir, de volver cuando hubiera encontrado trabajo de diseñador.

    Una de las salas de reuniones de Marcel Wanders studio

    Aterrizo en Alicante  mi hermano me recoge, llego por sorpresa y mis padres no saben nada. Le comento a mi hermano sobre todo lo ocurrido, y que a pesar de ello, siento que ya estoy cerquita de mi objetivo. Esa tarde, recibo un email de Marcel Wanders, estoy dentro y empiezo en Junio.

    -¡Sí! Salto en un grito  de placer, de objetivos y metas cumplidos. Voy a la tienda y compro una botella de Cava, de ahí a mi casa, entro y saco dos copas, mi tía me informa de que mi madre está llegando… yo ya la espero con la sonrisa llena, de sin querer, haber cumplido mi promesa, la que tantas veces visualicé.

    Lo prometido es deuda

    Vuelvo a Londres, y toca hacer las maletas, en dos semanas llego a Amsterdam, una nueva aventura por delante.

    A todos aquellos que empezáis: trabajo duro y resiliencia,  rodearos de gente positiva, que lucha por seguir adelante. Visualizar sueños, poner pequeñas metas día a día que os acerquen a vuestros sueños, no desistáis. Si otros han podido, ¡vosotros también podéis!

    Raul Castillo Cabrera

    About

    Raul Castillo Cabrera es Ingeniero Industrial por la Universidad Politécnica de Valencia. Trabaja como Product Designer en Londres, Reino Unido.

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *