• Volando bajo dirección Múnich

    by  • abril 1, 2018 • ALEMANIA, CONSTRUCCION, ENCONTRAR TRABAJO, FORMACION, MÁSTER, PRIMERAS EXPERIENCIAS, SALIDAS PROFESIONALES, UNIVERSIDAD DE GRANADA • 5 Comments

    Mi nombre es Maria Gonzalez Carrasco. Nací en Córdoba en mayo de 1.990, aprendí a hablar en Tenerife y en el 97 llegué a Almería, nuestro nuevo y definitivo hogar.

    Tengo 27 años, soy Arquitecta Técnica por la Universidad de Granada (2.008-2.012) y Arquitecta por la Universidad de Alicante (2.012-2.017). Mi año de Erasmus lo hice en Technische Universität Braunschweig (Alemania).

    Llegué a Múnich en octubre de 2.017 y aquí va mi pequeña historia.

    Septiembre 2.016; Vuelvo a casa, Almería, y empiezo mi Proyecto Final de Carrera, unos meses en los que vivo encerrada ideando y desarrollando lo que sería mi último trabajo académico. Todo salió bien y en junio de 2017 expongo mi proyecto en la Universidad de Alicante. Durante estos meses me doy cuenta de cuánto disfruto dibujando, estaba totalmente concentrada en el proyecto, según el día lo odiaba o lo amaba, todo muy intenso, quería dar lo mejor de mí. A mis tutores, Javier Sánchez Merina y Ángel Allepuz Pedreño, tengo que agradecerles siempre su implicación y sus correcciones.

    Julio 2.017; Expediente académico cerrado. Durante los últimos años de carrera fui haciendo pequeños trabajos de visualización arquitectónica como freelance así que decidí maquetar un dossier a modo de CV y mandarlo a arquitectos, aparejadores, inmobiliarias… en definitiva a unas 40 personas que pudieran estar interesados en la visualización 3D. Tal vez conseguiría algo provisional para empezar y conocer gente de mi ciudad relacionada con la profesión. No saqué nada positivo de esto.

    Me tomé una semana de descanso y volví a ponerme el pijama, esta vez de verano, para encerrarme a hacer un portfolio profesional.

    Aún no tenía claro que iba a hacer con ese portfolio, el idioma en el que lo iba a redactar fue lo último que decidí. Estuve dibujando de lunes a viernes de julio a septiembre. Lo disfruté y estaba muy contenta con el resultado, tenia ilusión porque ahora tenía un plan, no un problema, que era lo que tenía antes de tener un plan.

    Septiembre 2.017. Estoy cansada de estar en casa, quiero salir a la calle y quiero trabajar.

    Cerré el portfolio. Londres? Dublín? Bruselas? Vuelvo a Alemania? No sabes alemán y tu inglés no es para tirar cohetes… Voy a preguntar.

    Durante una semana cambié de destino cada día. Cada día hablaba con algún amigo o conocido expatriado, escuchaba sus experiencias y me dejaba aconsejar. Tengo que agradecerles a todos sus palabras, siempre positivas, casi podía visualizarme en cada destino gracias a sus ánimos. Después de unos días de investigaciones en blogs y  foros tenía pros y contras en todos los destinos. Decídete ya. MÚNICH.

    Múnich, Alemania: Conozco el país y sus innumerables trámites burocráticos. Sé cómo moverme por una ciudad alemana y se decir cuatro cosas en alemán. Tiene aeropuerto, tiene mucho que ver en sus alrededores… “Vas a encontrar trabajo antes que casa.” Ok, me va a ser muy complicado encontrar alojamiento.

    Compré el billete de avión esa semana. Por supuesto no había manera de encontrar alojamiento. Pude mandar aproximadamente 100 peticiones, conseguí unas 5 entrevistas por Skype para entrar en pisos compartidos y por fin me eligieron en una. ¡Tenía una habitación para 3 meses!

    A finales de Septiembre mi portfolio ya estaba cerrado, traducido al alemán, impreso y encuadernado.

    Hice una lista con todos los estudios de Arquitectura que encontré en internet y envié el CV+Portfolio casi a discreción. Hice dos tiradas, en total apliqué a unos 50 estudios.

    En Linkedin busqué arquitectos trabajando en Múnich para anotar los nombres de los estudios donde trabajaban, así podría comprobar que estudios están interesados en contratar gente extranjera y en cuales solo había gente germano parlante trabajando. Aún así aplicaba a todos, quién sabe.

    Octubre 2.017.

    La semana antes del vuelo había ido recibiendo respuestas de los estudios. Me sorprendió mucho. Cuando mandé mi CV en mi ciudad y alrededores no tuve respuestas, ni positivas ni negativas.

    Más de la mitad de los estudios me contestaron personalmente. Conseguí programar cuatro entrevistas. Llegué un martes y tenía una entrevista cada día de esa semana.

    Primera entrevista.

    Un estudio pequeño, todos alemanes. Todo fue muy ameno, muy amable, me sentía segura de lo que les contaba sobre mi experiencia, mi portfolio y mi proyecto final de carrera, llevaba material conmigo y quería que lo vieran. Al final de la entrevista tenía el trabajo.

    Segunda entrevista.

    La entrevista me la hizo una arquitecta española, Patricia Alejos, actualmente camino de Singapur. Fue el estudio que finalmente elegiría, por condiciones de contrato y por la idea de trabajar durante unos meses con ella, de la que aprendí muchísimo y de la que siempre estaré agradecida.

    La primera semana en Múnich había pasado. Tenía en mi email tres borradores de contratos y tenía que decidirme. Las condiciones del contrato variaban según lo espabilada que había estado durante la entrevista para pedir una cosa u otra. No había un “vente y ya vamos viendo”, “probamos y ya hablaremos…”. Todas las condiciones laborales estaban en esos borradores, para mí esto era nuevo, vi una estabilidad en mi contrato.

    A los diez días de llegar a Múnich me incorporé al trabajo. Podría escribir otro post sobre todos los trámites burocráticos que hay que hacer para empezar a trabajar aquí… fueron diez días de colas y oficinas, gracias a que hice mi Erasmus en Alemania algunos de estos trámites ya los conocía.

    El dinamismo del Mercado laboral en Alemania es altísimo, cada dos-tres años la gente suele cambiar de trabajo aspirando a mejores condiciones laborales o buscando tareas más afines a ellos mismos. Bajo mi experiencia, pienso que es un buen país para venir a trabajar y ganar experiencia, sobre todo en los primeros años como titulado. En Múnich, en la mayoría de los estudios hay un ambiente internacional donde puedes empezar a trabajar en inglés, por supuesto si hablas alemán tienes muchas más posibilidades, y una vez aquí, según mi opinión, debes tomarte en serio la idea de aprender alemán. Saber alemán te facilitará las cosas a la hora de buscar alojamiento, aspirar a mejores puestos de trabajo y sobre todo a sentirte más integrado en la ciudad.

    Por qué me gusta Alemania;

    Dejando a un lado el tema laboral y hablando muy a grandes rasgos; en Alemania encontraras una red de transporte público impresionante, visitar los países que la rodean es económico y los fines de semana dan para mucho, tienes los Alpes, castillos que visitar, museos y más museos, cualquier parque o lago…los paisajes son maravillosos. La gente es muy cívica, así que pronto te acostumbrarás a la formalidad total y al silencio en bares llenos o en el metro en hora punta. Las ciudades son tranquilas y seguras. Los españoles estamos bien considerados y siempre hay quien te recuerda que ha estado en Mallorca.

    Por qué no me gusta Alemania; Porque mi familia está en España.

    El noventa por ciento de los días vivo agradecida y contenta de estar aquí, en una bonita ciudad, compartiendo esta experiencia con Jorge Romero, también arquitecto en Múnich, encontrando mi camino y probándome día a día, es lo que quería.

    Hay un restante diez por ciento que te pregunta qué haces allí, tan lejos y tan grisáceo, y entonces pienso en que ojalá algún día encuentre lo que tengo aquí en España, cerca de mi familia y amigos. Me volveré con la mochila llena de experiencias, las mismas ganas de siempre y un alemán a medio hablar.

    Por último, tengo que dar las gracias a mi familia, por no dudar nunca de mis decisiones y por entre otras muchas cosas, haberme facilitado que un día pudiera hacer las maletas e irme en busca de un futuro. Ha sido gracias a ellos.

    Desde aquí sólo puedo animar al que se encuentre en una situación similar. Una vez aquí ya no hay vértigo, hay oportunidades y muchas cosas que aprender.

    “Triunfa quien resiste”.

    María González Carrasco

    About

    María González Carrasco es Arquitecta Técnica por la Universidad de Granada, Arquitecta por la Universidad de Alicante y Máster por la Technische Universität Braunschweig.

    5 Responses to Volando bajo dirección Múnich

    1. Eva
      abril 2, 2018 at 1:31 pm

      Me encanta!

    2. abril 2, 2018 at 4:42 pm

      María que bonito. Mucho esfuerzo y sacrificio detrás de cada línea. Estas dando una gran riqueza personal y profesional a tu vida y eso no solo te sirve para tu pasión y trabajo: la arquitectura y el diseño sino también para ser si cabe una persona todavía mejor.

      Muchos besos!!!!

    3. Ángel Cañadas
      abril 3, 2018 at 4:16 pm

      Precioso!!! Qué alegría de que te esté yendo todo tan bien por Alemania!!! Te lo mereces, vales mucho. Eres todo un ejemplo, qué orgullo conocerte.

      A todo lo bueno que te estará pasando añade que… …(je, je) ahora empezará el buen tiempo!; podrás disfrutar más aún de Múnich, que es una ciudad genial.
      Sigue trabajando duro, progresando, aprendiendo, aprovechando oportunidades, y divirtiéndote!

      Tenemos un montón de partidos de padel (…y alguno de voley!) pendientes; así que no te olvides de avisar cuando pases por Almería.

      Sé feliz y disfruta toda esas experiencias.
      Muchas felicidades y un fuerte abrazo!!!

    4. Paco Ledesma
      abril 4, 2018 at 11:16 am

      María me alegro muchísimo por ti, te lo mereces.
      Un abrazo y beso muy grandes.

    5. Alvaro
      abril 8, 2018 at 8:44 pm

      Muy buen post. Has contado muy bien la experiencia, el problema y la solución. Brillante.
      Solamente me ha quedado una duda. Creí entender que no hablabas alemán. Pues como has logrado conseguir trabajo sin hablar alemán? Es que es posible trabajar en Alemania solamente hablando inglés?

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